Hasta el momento he publicado dos libros: el primero fue Dimensiones de lo Real, un exhaustivo tratado que recopila una serie de ensayos filosóficos y metafísicos, con especial atención a la astrología. Y el segundo ha sido Los Planetas, una introducción didáctica a la astrología y el desarrollo de la conciencia.
Pulsa en la imagen de cada uno para saber más:
A continuación, algunos de los artículos realizados que desarrollan importantes temas para el estudio de la Astrología en tanto Ciencia Sagrada:
Entrevista de Nacho Bañeras a Sergio Trallero en su sección de Filosofía del programa “Avui surtim” de Radio Nacional de España (Cataluña), Rne4, realizada el 28-6-23, en la que se abordan, a nivel de divulgación, algunas cuestiones filosóficas como las diferentes formas de conocimiento, el cientificismo, o qué es el “anima mundi”, los arquetipos, o la alquimia.
Se aborda muy introductoriamente, la historia de la Astrología en Occidente, en base a las concepciones más determinantes. Es una cuestión de primer orden para comprender cualquier disciplina, y en este caso la historia se entrelaza con la filosofía en la configuración del corpus astrológico tal y como se ha legado en nuestra cultura. Todo ello es necesario para un acercamiento a las bases filosóficas que sustentan nuestro “saber celeste”, tan olvidadas y desvirtuadas en la Modernidad.
Bajo el hilo conductor de la aprehensión del Universo, la Mente y la Conciencia, se hace un recorrido por las enseñanzas espirituales más elevadas de tradiciones no duales como el Sufismo, el Vedanta advaita, el Shivaísmo tántrico de Cachemira, el Budismo tibetano y el Dzogchen. Partiendo de un método fenomenológico, pero no en sentido occidental sino oriental, observando lo que se aparece a la conciencia del meditador, se constata la certeza del Samsara por tres estados, o más bien el movimiento triunitario de la misma Conciencia: el estado de vigilia, el estado de sueño con sueños, y el estado de sueño profundo o vacuidad.
La alquimia posee las claves iniciáticas para todo trabajo interior de auténtica transformación, siendo la astrología un mapa alquímico de los influjos supralunares que inciden en el mundo del devenir sublunar. De lo que se trata es de la conquista de la Luz espiritual que ilumina toda la existencia. Esta Luz es la misma Conciencia que sostiene al Hombre y que vemos reflejada, externamente, en forma de Sol a nivel celeste y en forma de Oro a nivel terrestre. Si bien ha quedado sepultada, como una imperceptible semilla dorada, en un terreno saturnal ennegrecido con multitud de escorias. Este es el lenguaje alquímico que pretende explicar y explicitar, alegóricamente, cómo el Espíritu aparentemente encerrado en la Materia acaba por impregnarla de sus cualidades en toda una resurrección.
Se plantea en líneas generales la visión de la psique humana y de los límites de su cognición dual desde la perspectiva metafísica de la espiritualidad tradicional, basada en una radical evidencia no dual, tanto epistémica como ontológica, puramente intuitiva, directa e inmanente a la Conciencia misma. Desde esta percepción se constata el sustrato no dual de todo aparecer y manifestación, entre cosmos y hombre, como establecen saberes ancestrales como la Astrología, a pesar de la aparente dinámica dual, polarizada en forma de devenir cíclico. Es así que toda reducción auténticamente fenomenológica debe desembocar en la Conciencia no dual de lo Absoluto, sin ser confundida con la mente de la individualidad humana, que eclipsa y vela en una falsa identidad egoica la única Realidad posible.
El Agua representa el elemento plástico de la naturaleza, permeable, fluido, magnético, reflector. Desde siempre se ha identificado con la psique en su amplio sentido, ese universo de vivencias interiores en el que se gesta sutilmente todo proceso de trasformación y de crecimiento necesarios para el despliegue de la vida misma. Para comprender esto resulta necesaria una breve aproximación a cómo se ha considerado este elemento en sentido arquetípico y universal desde las tradiciones sagradas más importantes, en lo que sería el legado de una misma sabiduría perenne. Pues es el elemente generador de las imágenes por excelencia y nada mejor para su comprensión profunda que la visión milenaria de sus mitos.